TDHA: un trastorno de moda
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un cuadro complejo en el que predomina la confusión debido a la heterogeneidad en sus manifestaciones clínicas y su etiología variable e imprecisa .
Desde que George Still lo describiera en 1902, ha recibido más de 25 nombres distintos, incluyéndose el último en el DSM-IV.
Se caracteriza por un nivel de desatención que no es propio de la edad, con impulsividad e hiperactividad o sin ellas, que surge en diversas situaciones, origina perturbaciones funcionales y no puede atribuirse solamente a otro trastorno. Es un trastorno que ha sido definido sólo sobre bases conductuales, sin un marcador biológico específico y con características que se manifiestan a lo largo de un continuo en toda la población .
Es diez veces más frecuente en varones y su prevalencia en la población varía según las edades estudiadas y, sobre todo, según los criterios diagnósticos empleados existiendo grandes diferencias entre los datos epidemiológicos comunicados. Podemos estimar que, en conjunto, la prevalencia del TDAH se encuentra entre el 3-5% de los niños en edad escolar y que éstos suponen del 30-50% de los niños derivados a unidades de salud mental .
Es un tema que despierta gran interés siendo objeto de numerosas investigaciones en los últimos años. Aunque reconocido en la literatura médica desde hace casi un siglo, y a pesar del progreso en su evaluación, diagnóstico y tratamiento, su definición, adecuación al diagnóstico y etiología siguen siendo todavía motivo de controversia .
El diagnóstico se basa en criterios clínicos. A pesar de las numerosas investigaciones sobre el tema, no ha surgido sustitutivo alguno de una evaluación detallada y completa que incluya recogida de información de distintas fuentes . No existe una sola prueba diagnóstica que sea específica del síndrome. Las escalas cuantitativas existentes pueden sernos útiles para identificar los síntomas, evaluar su trascendencia en la disfunción y realizar el diagnóstico diferencial con otras entidades pero nunca descansará sobre ellas la responsabilidad del diagnóstico .
Un número importante de cuadros clínicos puede tener inicialmente alteraciones como inatención, impulsividad, hiperactividad y problemas académicos y de comportamiento . Es preciso establecer el diagnóstico diferencial con dichos cuadros.
Nos encontramos una tendencia en los últimos años a sobrediagnosticar el cuadro constituyendo un trastorno de moda en la paidopsiquiatría actual.
FUENTE: INTERPSIQUIS. 2006; (2006)
I. Morán Sánchez; A. de Concepción Salesa; M.M de la Cruz Recio; P. Moreno Gil; F. Robles Sánchez.
CSM Infantil Molina Segura (Murcia)